martes, 6 de mayo de 2014

Fragmentos de "Tiempo de cenizas" de Jorge Molist

"Joan, Anna, María y Pedro se unieron a la multitud que se apretujaba detrás de la procesión camino de la cercana plaza del Rey, donde se representaba el auto de fe.
Como en ocasiones anteriores, la Inquisición había hecho erigir en aquella plaza, la más prestigiosa de la ciudad, tres tribunas apoyadas en el muro de la capilla de Santa Águeda, la iglesia del palacio real. La plaza estaba abarrotada, la gente continuaba llegando, risueña, expectante y festiva, y los soldados establecieron un cinturón que separaba el gentío de las tribunas. Los Serra avanzaron decididos hacia el frente, a pesar de las protestas de algunos, donde los aprendices y oficiales de la librería, entre los que se encontraban Andreu y Martí, los hijos de María, les guardaban espacio, Joan y Anna, cogidos de la mano, se situaron junto a Abdalá. 
- ¿Cómo estáis maestro?- le preguntó Joan.
- Muy apenado -repuso el musulmán-. Nunca antes estuve en un acto de fe y busco fuerzas para asistir a este espectáculo de miseria humana. Bien sabe el Señor que no critico el cristianismo, sino a aquellos que, escudándose en la religión, cualquiera que ésta sea, satisfacen sus instintos más bajos.
- Se han cometido tantos crímenes en nombre de Dios...- murmuró Anna.
Y quedaron en silencio observando el escenario en el que se desarrollaría aquel teatro macabro...."